Los pasillos repletos de gente, apurada, yendo urgente a conseguir cosas que realmente no necesitan, quién sabe porque, no le corresponde a nadie juzgarlo.

Pero él, cansado, abatido, hasta casi confundido por los ruidos del circo de gente se detiene, y mira a la gente, a nadie en particular, a todos en general.

No ve nada, solo observa todo mientras piensa, re capacita, sobre analiza las cosas, básicamente, hace lo que cotidianamente hace, solo que ahora rodeado de aún más extraños de los que lo ponen incómodo.

Después de un rato, saca el celular, él siempre fue muy asiduo de la tecnología, siempre confió en que brinda más herramientas para acercar a las personas, aunque muchas no se acerquen por decisión propia.

Abrió el whatsapp y recorrió unos contactos, envió uno, dos, tres mensajes a distintas personas, los cuales serían respondidos más temprano que tarde.

El entendió que era lo que realmente le hacía falta, eso no estaba en los locales, si no al alcance de su mano, quería tratar de que la gente que quiere no se aleje, la gente que lo quiere este cerca, porque entendió que de eso se trata su vida, no la vida en general, no todas las vidas, solo la de el.

Se va a sacar caprichos, sí. Pero lo más importante sigue siendo que la gente que quiere y que es recíproca con el sea feliz, porque si uno es ríe, pero nadie esta para verlo, esta sonriendo realmente? De que vale que nuestros ojos brillen si no los podemos ver reflejados en otra persona?

Que importan las cosas que tengan o el dinero si no hay a quien hacer feliz con eso?

Es muy complicado, casi imposible, dejar de lado a la gente que solo le traen cosas negativas, porque quiere gente que realmente no lo quiere, esa es la premisa en este tiempo, dejar de lado la gente que no quiere influir positivamente en la vida, dejar a esa gente que lo hace feliz, pero que no quiere hacerlo.

“Para que sonreirle a alguien que busca sonrisas en otro lado sin importarle la de uno” pensó el.

La vida es muy corta para desperdiciarla en alguien que solo lo quiere para alimentar el ego, para ser feliz teniendo alguien atrás.

La vida es muy corta para desperdiciarla buscando a alguien que no sabe si lo quiere, o peor aún, sabe que no.

La vida es muy corta para desperdiciarla.

La vida es muy corta.

La vida es.

La vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s