Sentado a los pies de la cama, con mi cabeza gacha y la vista fija en mis pies, envuelto en silencio, rodeado de soledad.

Los espejos del armario estan frente mío, aunque no quiero levantar la vista se que mi reflejo tampoco encuentra respuestas.

Las paredes se acercan, haciendo la habitación más y más pequeña con cada suspiro, y ahi sigue, el silencio invadiendolo todo.

Levanto tímidamente la vista y me encuentro conmigo mismo, sentado a los pies del colchón, mirandome fijamente, no habrá respuestas, porque ninguno de los dos tiene preguntas, quiero gritar para vencer al silencio, pero no tengo nada que decir, quiero abrir los brazos y alejar las paredes, pero ya están muy cerca y me tienen atrapado.

Solamente me dejo ir, mi espalda cae sobre el colchón y el mi ser trata de comprometerse a dormir, mañana sera otro día, otro día de gritos ahogados, paredes apresantes, silencios omnipotentes y de no tener preguntas ni respuestas.

Así que, llegado el momento, el cuerpo es vencido y el cerebro se libera por unas horas, para viajar, para quedarse, para nada, para todo.

Mañana será otro día, otro día igual.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s