Últimamente me venía preguntando, en las largas noches en vela con las mañanas durmiendo, cual es el punto de soñar? Seguramente tendrá algún estudio científico q nos diga el porq, pero prefiero hacer una especie de reflexión por aca para después averiguar la verdad.
Cuál es toda la cuestión de q el dormir tenga más q un efecto medicinal para el cuerpo? O sea, para q soñar? Generalmente, dependiendo de cuan bastardeado este nuestro ser, el soñar puede ser un castigo más que una aventura. Nuestro propio subconciente busca formas de atacarnos, dandonos cosas q nunca podríamos tener, o aflorando esas cosas q hacemos tanto trabajo para intentar olvidar.
Entonces? Cual es la función? Generar el sufrimiento auto impuesto? Obviamente, todos “soñamos” con hacer o ser algo, y ahi esta parte del problema, porq soñar? Cotidianamente los sueños tienen un dejo de ser inalcanzables, asi q, básicamente, son solo un sistema de frustraciones que buscamos tener, día tras día, noche tras noche.
Ahora me voy a dormir, con los problemas que tengo en la cabeza, los cuales van a tomar formas aterradoras para que mañana al despertarme este feliz de que los sueños ya no puedan atormentarme… será esa entonces la cuestión? de un despertador o inhibidor de seguir durmiendo?
Por lo pronto solamente los veo como la demostración de lo imposible, un recordatorio de lo nada que somos, de lo básico q siempre fuimos y de que, aspiremos a lo q aspiremos, tengamos lo q tengamos, nunca va a ser suficiente, siempre tendremos un “sueño” que cumplir, algo q nos deje un toque de infelicidad y ambición, tal vez los sueños en si son lo único q nos mantienen vivos, y a la vez los que nos matan poco a poco

Y si, vamos a contarlos, porq ya falta tan poco para el aniversario que duele, como nunca termino de doler, pero con el plus q tenemos una velita para soplar ya.
Siempre temí, pero nunca quise darme cuenta lo que iba a pesar el cambio, de ser 4 a ser 3, de estar solo a estarlo aún más. Tu casa duele, tu familia duele, y hasta las fotos aún duelen, y en este proceso en vez de buscar algún hombro, me aliené aún más de todos, llenando mi cuerpo de las lágrimas que nunca me anime a mostrar.
Ya ni llamar puedo, sabiendo q no vas a estar, ya ni pensar lo que te fallé puedo, dandome cuenta q cada día fui menos de lo q pude haber sido y no te mostre básicamente nada de lo q puedo ser.
Hasta los chistes me quedaron como tallados para atesorarlos y no me animo a dejarlos ir, con el puñado de tierra q querían que tire y no tiré fue la despedida que no hice, tal vez ese sea el problema para que, 360 días después, duelas como el primero. Nadie lo va a saber, la procesión seguira en silencio cargando la cruz de q te hayas ido, de nunca ser algo q valga la pena como para q una sonrisa de las tuyas sea gracias a mi. No se, esa es la sensación que me guarde, porq todos sabemos que me gusta hacerme sufrir en vano.
Dicen que las lágrimas no permiten que te vayas, o algo así, fin y al cabo nunca quise q te vayas asi que seguir siendo egoísta en este tramo me afecta demasiado poco como para dejarlo de hacer.
Eramos tantos con boleto que te tenías q ir vos, quiero seguir siendo egoista lo juro, y pensar porq? Tantas ganas de verme sufrir hay? que necesidad? Tan mal hice las cosas como para cobrarlas asi?
Ni se porq escribo por aca, pero es la única forma de soltar un poco de lo q no quiero decir.
Vos empezaste a hacer crecer el miedo a estar aún más solo q tenía… y ahora quedan 3, cada vez parecería ser más doloroso, ya no quiero más, no juego más, no juego más!
Perdoname por todo lo q no fui, por todo lo q no te dice, por todo lo q hice. Y con ese puñado de tierra, nunca me voy a despedir, el tiempo dirá cuanto tardaré en encontarte de nuevo, porq soy lo más vos q hay, asi q andaremos cerca.

Cronicas de un hacker suicida.

la cocina esta lejos y el piso esta frío.
asi q el cuchillo había dejado de ser una opción.
la computadora prendida y el enchufe que la alimentaba paso a cada vez ser más tentador.
no quise ser tan grotesco como para lamerlo y terminar asi, tal vez porque el golpe de tensión podría equivocarse y no matarme, solo cortar la luz y humillarme.
asi que simplemente observe la decoración, la cara y elaborada decoración que a mi pesar habian decidido poner.
y encontre al fin la solución
el candelabro añejo y pesado, tenía que ser firmemente amurado a la pared para no ceder ante los caprichos de la gravedad
asi que, irónicamente, ese artefacto vetusto y de mal gusto que tanto odie, sería la solucion para mi capricho final.
la calidez y calidad de los cordones de mis zapatillas servirían de liberadores del alma apresada en este cuerpo.
y la belleza de la tecnología a favor del sedentarísmo y la comodidad me habían brindado esta silla con rueditas que cumpliría la función de salvaje sacrificador en este acto.
sin más, y previo estudio de nudos por internet, puse todo en su lugar, una punta del cordón y la otra en mi cuello, pasando por mi cara que hacia de publicidad para cualquier dentrífico al mostrar todos mis dientes en una tenebrosa sonrisa.
y mis sucios pies apoyados placidamente (y por última vez) en la silla de cuero negro.
cual jugador de fútbol profesional, todo termino con una eficiente patada a la vil silla que se alejaba, resignada, echando la suerte en la calidad del albañil que había amurado este sobrevaluado candelabro.
por suerte, el trabajador había realizado bien su función y nada cedió, solo el oxígeno de mis pulmones, y con ello mi vida y alma.
Todo terminó, aunque no sin antes balbucear lo que pensaba, que no era, ni más ni menos, “esto fue una mala idea”

perdón, me deje llevar y no quería parar……………….

“Me queres o no?” fue tu frase.
Yo, solo me di vuelta, te di la espalda y empece a caminar hacia la puerta. Vos ya sabías la respuesta que venia, pero igual estabas esperando que salga de mi boca para ponerle el punto final a esto.
Frene, respire profundo y emiti el veredicto:
“No” Seco y contundente, no hacía falta que sepas más.
Nunca entendí tu cara de sorpresa, es como que no habías querido darte cuenta que cuando cruce esa puerta, “nosotros” habremos acabado, y solo quedaríamos “vos” y “yo” separados por mucho más que unas comillas y un conector.
Aún asi, no lloraste, no esperaba que lo hicieras. Solo te enojaste, tal vez sea muy paranoico, pero hasta sentí como el odio llenaba la habitación. Tus ojos se pusieron rojos, pero no con la intención de derramar lágrimas, si no para liberar un poco de la furia que te generé al abandonarte. Solo agachaste la cabeza y segui mi huida.
Abri la puerta esbozando una sonrisa que nunca ibas a ver, aunque aún no lo comprendas, habia ganado.
Resignado, cerre la puerta, sono más fuerte que las otras veces, tal vez porque esta vez también se escucho el ruido del fin, tapando el de los pedazos de nuestros corazones golpeando contra el suelo.
Ahi volvi a los eslabones que había abandonado, a la seguridad de mi soledad, a la prisión de mi triste corazón, en la cual solo entraba uno.

Me odiaste, por mucho tiempo lo hiciste, hasta que el tiempo fue curando las heridas y te diste cuenta… que amar y odiar solo fueron parte del mismo juego, en donde cuando nos pasamos con uno, solo quedaba darte el segundo, para que me dejes morir en mi desdicha autogenerada, en mi soledad impuesta, como si yo estuviese buscando una razón para quejarme y sufrir, o tal vez una razón para no arrastrarte conmigo a un calabozo de donde solo yo podía salir.

La verdad es que siempre lo supe pero cuando vos te diste cuenta, ya era tarde. Esa puerta ya la habías cerrado hace mucho tiempo. Y yo también.

Nosotros, seres tan molestos, desde que nacemos estamos buscando alguna forma de comunicarnos. Con el tiempo vamos aprendiendo letras, las cuales en algún punto, logramos combinar para formar palabras.

Y aquí comienza todo el problema. Desde el principio creemos que las palabras son para transmitir nuestras ideas y sentimientos a los demás, para exhalar todo lo que creemos necesario y a quien nos sentimos que debemos. Al parecer en nuestro sistema de asimilación de conocimientos, nos hemos salteado que, esas mismas palabras que tan impunemente utilizamos, tienen un costo, una consecuencia en si mismas, como artifices de situaciones y desencadenantes de sentimientos.

En muy pocas letras, y hasta en solo una palabra, podemos desatar los más variados sentimientos, desde la más desmesurada alegría, hasta la más profunda de las tristezas. Sin ir más lejos, tanto “amor” como “odio” tienen la misma cantidad de letras, pero a su vez una es mucho más dificil de decir que la otra, que asimismo escuchamos bastante menos, y tal vez por eso creemos que tiene más significado, o tal vez porque eso nos conviene creer.

No es necesario aprender palabras hirientes para lastimar, tan solo con una anécdota de algún recuerdo, o alguna revelación que nuestro destinatario considere no grata, pueden desatar un mar de lágrimas. Y aún más, no hace falta contar chistes para hacer feliz a alguien, solo con golpearnos desataremos alegría en mucha gente, por más culpa que les genere, y eso sin abrir la boca más que para acordarnos del trabajo que realiza la madre de nuestra suerte.

La cuestión es, no se si llamar a reflexión o a un repaso de la utilización de las palabras. Porque expulsarlas con tal libre alberdío es darle a cada uno un arma que aún, evidentemente, no sabemos utilizar, porque los mayores daños son los que se producen sin intención, al no saber que lo hicimos y más al no saber como solucionarlos. O tal vez la mejor solución es hacer un llamado a entregar esas armas, erradicar nuestra sociabilidad de lo profundo del ser y ahi si, solos y olvidados, poder gritar lo que queramos a la rosa de los vientos, total… a las palabras se las lleva el viento, pero muy lejos no llegan.

Querías algo diferente, eso fue lo q me dijiste muchas veces, lejos de lo que sea común para vos, lejos de esos amigos que al final resultaron no serlo tanto, tan lejos de lo tuyo que fue evidente que tu lugar era al lado mío.

Tanto luche por que te dieras cuenta que al final la moneda cayó por el lado de la soledad, al darme cuenta que vos no buscabas alguien diferente, lo que querías era a alguien como vos, pero que se ponga una máscara para intentar ser diferente, como vos.

Asi que en vez de darme por vencido intente cambiar, intente ser eso q no era, ser eso q vos querías q fuera. Pero no, te molestaba q no sea yo en realidad, no entendias porque habia cambiado, y no, nunca entendiste nada.

Ya sin ganas de seguirme mintiendo no tuve más remedio que enfrentar a mi realidad, y entendi que no era cuestión de ser como soy, o de cambiar lo que soy, si no que, básicamente, el problema soy yo.

Mucho tiempo estuve caminando sobre tus huellas,

y sabiendo que me tenías, nunca quisiste darte vuelta.

Cansado de tu sombra, quise ponerme a la par,

asi de la mano hacer camino al andar,

pero me miraste con indiferencia e ignoraste

todo lo q yo tenía para darte.

Asi que resignado me puse de frente,

te mire a los ojos para que intentes comprenderme,

aunque solo ahi mi roto corazón comprendió

porque en el reflejo de tus ojos no estaba yo.

Seguimos con las dudas de maquinar…

Existe la posibilidad que uno sea único?

Todos nos quejamos de que estamos encasillados en un grupo, pero la verdad es que tanto interés por cambiarlo solo nos deja en el grupo de lo que no le gustan estar en grupos.

Habiendo dicho eso, ser único es cuestión de puntos de vista, no? Porque una botella tirada en un baldío, es única en ese baldío, ahora es una más de las miles de botellas que hay tiradas en los demás.

Yo soy único al escribir lo que pienso para que nadie lo lea y a la vez lo subo a internet para que todos lo hagan, soy único como todos los demás unicos que lo hacen.

Entonces, es una pelea perdida, pero día a día la seguimos remando, para por lo menos que alguien nos brinde el falso reconocimiento de ser los únicos de algo, que solamente nos dejaría ser como todos los demás que lo son.

Tengo un dilema sobre el cual no logro llegar a una conclusión.

¿Por qué peleamos tantos para ser únicos y diferentes? No puedo dejar de creer que uno solo trata de ser único para ser reconocido como tal, aunque ya esa sola intención nos pone en un grupo de “los que intentamos ser únicos” lo que ya nos deja en una humillante derrota, el hecho de querer ser únicos nos hace ser como todos.

Ahora, la necesidad de ser especial, parte de nosotros o surge cómo una presión de los demás para serlo? No creo que haya una única respuesta, si no que cada uno pueda usarla para si mismo en forma independiente.

Por ejemplo, buscamos ser especiales para creernos más q los demás? Porque hay mucha gente (en la cual honestamente no me incluyo) que cada paso que da intenta no hacerlo para adelante, si no para arriba, sobre las cabezas de los pobres infelices que no creen que necesitan hacerlo.

Obviamente sabemos que nadie es así, porque a la hora de criticar, es mucho más facil hacerlo con los demás que con nosotros mismos, total toda desgracia y problema que tengamos no es culpa nuestra, si no de los demás.

Buscamos ser especiales para que nos lo reconozcan? Porque también esta el hecho que uno es tan especial como los demás lo ven asi, esto lo digo porque, si yo fuese especial pero nadie me lo dice, realmente importaría? o más basicamente, sería especial si los demás no se dan cuenta que lo soy? Entonces cual es todo el punto?

Otro caso, ya creo que bastante menos utilizado, seríamos especiales sin la presión a serlo? Lease, trataríamos tanto de ser especiales si nadie nos instara a serlo? Si nadie dijera las típicas frases de “vos podes más que el”?

Lo que me lleva a mi última duda… seríamos especiales sin compararnos con los demás? Porque lógicamente, si alguien es especial, es porque otro es menos, porque nos creemos (o nos dicen que somos) superiores a alguien más.

Demasiadas dudas y pocas certezas para la vuelta, no? Perdonden alguna incongruencia textual, pero esto de escribir al paso y sin revisar es lo que más me gusta hacer… debilidades que uno tiene, cual kriptonita. Porque total, todos somos Superman, no?

Después de creer q mi posibilidad de escribir había muerto con mi tristeza, me di cuenta de una verdad a gritos… Esa era una egoísta excusa.

Porqué? Porque no pude seguir escribiendo al no poder plasmar mis conflictos en letras, pero la realidad era que, cambiando un poco una frase q me gusta mucho y uso bastante, no hay peor ciego que el que tiene los ojos cerrados.

No necesito mis conflictos para escribir, si no abrir los ojos y mirar un poco alrededor, hoy me di cuenta que las preguntas y las respuestas estan al alcance de la mano, la gente no explica lo que quiere, pero hace lo posible para que lo entiendan. Uno no se equivoca, si no que otro cambia de opinión. Todo el mundo tiene ganas de ser comprendido, pero ninguno tiene ganas de explicarse.

Todo eso me fui dando cuenta al entender que no era cuestión de escarbar mis tristezas, si no de volver a ser más analista con el mundo que me rodea, cosa que deje de hacer al cerrar los ojos, en parte conciente, en parte no. Tal vez quise dejar de ver por la más clásica y muy real cuestión de que el boludo es mucho más feliz, el que deja de preocuparse por tantas cosas, disfruta más de la vida. Pero hoy parece que también deje de creer eso, tendré que encontrar el punto de equilibrio entre ser feliz y ser profundo.

En la superficie esta la felicidad, bien chata, básica, obviamente, superficial. Mientras más vamos descendiendo a las profundidades nos damos cuenta que la presión va aumentando, que la luz se nos va acabando, que la felicidad cada vez esta más lejos, hasta que llegamos al límite de la profunidad (diferente en cada uno) en dónde podemos ser mucho más analistas con la vida, pero mucho menos felices, casi al punto de rozar (o alcanzar firmemente) el fondo del mar, con la infelicidad esperando para actuar de arena y pegarnos al fondo en una elección sin regreso, sin ascenso.